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¿Cómo funcionan los planes de pensiones? ¿Son una buena solución o un timo?

Cuando viajas a Nueva York (USA) y ves a personas de 75 años trabajando de camareros o limpiadores por un sueldo muy “justito”, te quedas un poco decaído y ves la injusticia de esa sociedad a nuestros ojos. Te das cuenta de lo privilegiados que son nuestros jubilados pero, ¿esto se aguanta?

Por el sistema legal existente en España, y Europa, los trabajadores aportan dinero a una aseguradora pública llamada “Seguridad Social” en concepto de:

  • Seguro de desempleo por si te quedas sin trabajo. Éste no vale para los autónomos ya que se entiende que su actividad fluctúa y siempre trabajan.
  • Seguro de baja laboral por enfermedad o accidentes de trabajo, donde cobras si te pones enfermo o has tenido un accidente.
  • Seguro de asistencia sanitaria, que paga los hospitales, operaciones, visitas médicas, etcétera, universalmente a todas las personas que lo precisen.
  • Sistema de pensiones para la jubilación para que llegada una edad, generalmente 65 años, la persona pueda dejar de trabajar y reciba unos ingresos hasta su defunción en función de lo que haya pagado a la Seguridad Social. Y resulta que este sistema paga una parte de esa pensión al viudo (o también llamado cónyuge supérstite) hasta que también fallezca.
Cuestiones a tener en cuenta

1. Siempre te han “vendido” que lo que tú aportas, cotizas o pagas a la Seguridad Social es para tu jubilación. En cierto modo es verdad ya que la cantidad de dinero mensual que recibas se calculará en función de lo que hayas pagado durante tu vida laboral. Pero la verdad es que lo que tú pagas hoy no va a una hucha, sino que sirve para pagar las pensiones de los jubilados de hoy. No hay nada ahorrado. El sistema funciona así. Por tanto, si hay menos gente que “cotiza”, los ingresos de la aseguradora pública son bajos y tiene pérdidas, y si hay mucha gente que “cotiza”, los ingresos de la aseguradora pública son altos y tiene superávit.

2. Quien cotiza a la Seguridad Social eres tú, no la empresa. Lo que pasa es que, por Ley, la empresa debe pagar directamente a la Seguridad Social ese dinero que es tuyo. Y se hace así ya que si nos dieran a cada uno el dinero para ingresarlo a la Seguridad Social mucha gente no lo pagaría. Y además, si viéramos que lo que le pagamos al gobierno por ese concepto lo administra mal, más de algún político debería salir “por piernas” perseguido por la gente.

RECLAMAR MI INDEMNIZACIÓN

3. Resulta que los jubilados de hoy nacieron en la postguerra (desde 1930 hasta más o menos el 1953), cuando hubo un descenso de natalidad brutal. Por lo tanto hay pocos jubilados. Además, se da el caso de que los que trabajan a día de hoy son los nacidos desde 1953 hasta 1975 y posteriores, cuando hubo una natalidad brutal. De todo ello resulta que hay pocos jubilados y muchos “cotizantes”. Y por eso el sistema “funciona más o menos”. Pero, ¿dónde está el problema?

  • Que la cantidad de gente de los años ’60, ’70, etcétera, que son un “montonazo”, se jubilarán en breve.
  • Que después de esta generación (’60, ’70) hay otra disminución de natalidad brutal. Por esta razón fomentaron que vinieran personas de otros países, para que hubieran suficientes trabajadores para mantener a la cantidad de jubilados que se avecinaba.
  • Los políticos no saben qué “inventarse”, ni pueden fabricar dinero, ni tienen la menor idea de qué van a hacer con la avalancha de jubilados que se avecina. Lo único que ven, porque se lo dicen los expertos, es que no habrá dinero suficiente para mantener el sistema actual, y como no quieren perder votos, no nos cuentan la realidad. Y como siempre, dan una patada hacia delante al problema y ya resolverá el “marrón” en próximo que venga.
  • Si además partimos de la base de que existe una precariedad laboral mayúscula y las cotizaciones pagadas a la aseguradora pública son una miseria, los expertos hacen cuentas y ven que los números son un desastre.

En definitiva, que a todas luces la aseguradora pública no podrá hacer frente a este problema, y quieren retrasar la edad de jubilación de 65 a 70 años y te venden como solución que vayas a hacerte un plan de pensiones privado. Pero…

¿Cómo funciona un plan de pensiones privado?

Lo primero que debes tener en cuenta es que, una entidad financiera privada, sea un banco, fondo, aseguradora o lo que sea, es una empresa. Y por lo tanto, a diferencia del objeto social de la aseguradora pública (Seguridad Social), el cual es prestar un servicio social, la finalidad de la empresa privada es ganar dinero.

Un plan de pensiones privado es exactamente una hucha donde vamos metiendo dinero cuyo origen puede ser parte de nuestro sueldo, dinero que ingresamos, dinero que nos dan en un cumpleaños, dinero que obtenemos de vender unos viejos esquís por Wallapop, etcétera. O sea, dinero que “ganamos” pero que no utilizamos ni lo tocamos para nada. Lo metemos en esa hucha irrompible llamada “Plan de Pensiones”. Pues bien, ese dinero, hasta un límite máximo anual regulado por la Ley, no te figura como ingreso en la declaración de renta, o sea, es como si no lo hubieras ganado nunca, y por tanto, a Hacienda no le deberás pagar nada de impuestos (IRPF) por ese dinero. Es dinero tuyo “latente” que está allí sin hacer nada. Al hecho que no te cobren impuestos por ese dinero, técnicamente se le llama “desgravar”.

Resulta que esa hucha, que es la entidad financiera donde tengas ese plan, coge tu dinero y lo invierte donde tú hayas decidido. Renta fija, variable, mixta o lo que sea. O sea, hay sitios donde te dan unos intereses mayores o menores que también alimentan al plan de pensiones que tú no tocas nada. El Plan de Pensiones es la hucha de poner y no sacar. Pero evidentemente el propietario de la hucha, que no eres tú sino la entidad financiera, se gana la vida con las comisiones y otros servicios que te cobran por “mover” tu dinero. Y ojo que si invierten mal puedes quedarte con menos de lo que metiste.

Pero claro, resulta que a la rentabilidad o intereses que te da un plan de pensiones, que es más bien miserable, y si además lo comparas con la inflación o aumento de coste de vida que se da cada año, resulta que te quedas igual, un poquito mejor o peor, y por tanto, para lo único que ha servido es para que el propietario de la hucha (la entidad financiera) se gane la vida con las comisiones obtenidas por mover tu dinero. Por tanto, ¿valen la pena?

RECLAMAR MI INDEMNIZACIÓN

Cuando llega el momento de “romper la hucha” para cobrar el dinero (rescate del plan de pensiones), lo puedes hacer de tres modos.
  1. Rescatarlo todo entero. En ese momento vendrá Hacienda y te lo contabilizará como ganancia, aplicándote el tipo de IRPF que toque. Hacienda no te cobró nada mientras metías dinero pero cuando lo sacas es cuando viene a por su parte.
  2. Rescatarlo poco a poco. De este modo sólo deberás pagar impuestos de la parte que saques. De lo que quede dentro de la hucha no pagarás nada.
  3. Morirte y que tus herederos cobren y se repartan tu dinero de la hucha del plan de pensiones, o lo que quede en él, y ya serán ellos los que se repartan y paguen los impuestos que toquen.
Singularidades
  • La Ley permite “romper la hucha” (rescatar el plan) bajo unas determinadas condiciones. No puedes romperla cuando te dé la gana. Pero el gobierno, como necesita dinero, seguro que flexibilizará romper huchas de pensiones privadas para así cobrar IRPF de esos planes que se rescaten.
  • A diferencia de la pensión pública, que se extingue cuando te mueres, la pensión privada se extingue cuando se acaba el dinero. De este modo, si mueres acabado de jubilar le harás un regalo fantástico a tus herederos. En cambio, si tardas un montón en morirte, seguramente se acabará el dinero y morirás de hambre.
Para finalizar y tranquilizar

Tanto en España como en toda Europa hay muchos pensionistas y cada vez habrá más (la población envejece). Cada pensionista vale un voto y por lo tanto, en España y Europa deberán inventarse alguna cosa para que la gente les siga votando ya que, a quien se le ocurra recortar las pensiones públicas, tiene sus días contados en la política.

 

3 replies
  1. Gerardo
    Gerardo says:

    Con todos mis respetos, D. Josep, su exposición acerca de los defectos y virtudes de los PP resulta algo sesgada y de argumentación simplista. No se puede comparar el sistema público de pensiones con los planes de pensiones privados, puesto que son cosas de funcionamientos diferentes pero que pueden ser perfectamente compatibles. Las correspondientes cuotas a la SS se pagan sí o sí, e independientemente de eso, los productos financieros de inversión son eso, inversión, para un capital al que no le vayamos a dar otro uso y queramos evitar que se devalúe por la subida anual de IPC. Porque un producto de inversión que me permita tener una rentabilidad equivalente al IPC ya resulta rentable, puesto que en cualquier cuenta de ahorro no llega a esa rentabilidad con los actuales tipos. Por otra parte, si la inversión se realiza a largo plazo, es más que factible tener rentabilidades muy superiores a la subida de IPC…de hecho, no todo depende de la entidad gestora, lo que afecta es el nivel de comisiones de la gestora, pero la forma de invertir la decide principalmente el inversor (a grandes rasgos). Obvio que la inversión tiene riesgo, pero vamos, que si ese dinerito no lo vas a invertir en nada…la pérdida de poder adquisitivo a medio plazo es una realidad. C’est la vie.

    Un cordial saludo!

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    • Gerardo
      Gerardo says:

      Aclaro, mi anterior comentario al hilo del vídeo de Youtube acerca de los PP. Con todos mis respetos, insisto! Aunque responder por escrito en un foro resulte un poco como una comunicación por señales de humo y no soy partidario de polémicas y discusiones bizantinas en RRSS.

      Responder
      • ClaimCenter
        ClaimCenter says:

        Ningún problema. Celebramos que esté con nosotros que la rentabilidad obtenida del plan es muy contenida, y que obviamente todo lo que sea mayor que cero es rentabilidad. Estará con nosotros que en un plan de pensiones quien realmente da más rentabilidad es el Estado, no la gestora y nos explicamos. Si una persona tiene un tipo marginar del IRPF de los últimos 8.000 € del 40 %, esa persona dejará de pagar 3.200 € en concepto de IRPF cuando coloque ese capital en un plan de pensiones (se desgrava esos 8.000 €). Eso significa que, de entrada, el Gobierno le «regala» 3.200 € de IRPF (deja de pagar) sobre 8.000 €, o sea, que el primer año usted obtiene una rentabilidad del 40%. ¿Ese 40% lo da el Estado (todos los españoles) o la gestora? ¡El Estado! Por tanto y como siempre, hasta en los planes de pensiones privados debe ser el Estado quien da la mayor rentabilidad. ?? Ahora, tiene usted razón que para que no te den nada al menos los planes de pensiones te dan algo. Gracias por su comentario.

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