Siniestro total de mi vehículo. Me pagaron muy poco. ¿Cómo funciona?

Una furgoneta se saltó un semáforo en rojo cuando circulábamos tranquilamente con preferencia por la Gran Vía de Madrid. Se nos llevó por delante a un motorista y a mi. Suerte que me golpeó por el lado del acompañante, pero el motorista recibió un golpe considerable que lo tuvieron que trasladar al hospital.

Mi seguro declaró mi vehículo siniestro total, pero me pagaron una miseria. Con lo que me dieron no tuve suficiente y debí añadir dinero para comprar un coche de similares características al mío.

El seguro dijo que el perito valoró mi vehículo según un baremo oficial llamado GANVAM, pero lo cierto es que fue muy poco. No los saqué de allí ni pude convencerles. Acudí a ClaimCenter y finalmente el seguro me pagó mi coche más los gastos de cambio de nombre, los impuestos y el vehículo de substitución durante el tiempo que estuve sin vehículo. Tardaron bastante, pero fue porque los seguros tardan mucho en resolver los asuntos que se salen de lo normal. ¿Cómo es que sucede esto?

¿Qué es el siniestro total?

Éste no es un concepto que se hayan inventado las aseguradoras, sino que es una solución a un problema muy común que suele ocurrir en el 20% de los accidentes de tráfico. En dos de cada diez accidentes, el vehículo se declara en siniestro total, por lo que vale la pena saber cómo funciona.

Cuando el coste de la reparación de un vehículo accidentado (coche, moto, furgoneta,…) es más elevado que su precio de mercado, considerando el precio de mercado como uno de similares o idénticas características en cuanto a marca, modelo, edad, kilometraje, accesorios, etcétera, se considera que la reparación es antieconómica, y es mejor para todos proceder a pagar el precio de un vehículo en el mercado de ocasión que no reparar el vehículo siniestrado. Por ello, y con buen criterio, las aseguradoras pagan el precio de mercado llamado valor venal.

¿Dónde está el truco?

En otra publicación ya explicamos qué es el “valor venal” . También hacíamos referencia a que el criterio utilizado por muchos peritos de aseguradoras es erróneo ya que utiliza una base de datos privada llamada GANVAM, que es de la “Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios”.

Si comparamos el precio del GANVAM con los precios de portales públicos de vehículos de ocasión, como podrían ser “coches.net”, “motos.net”, “milanuncios.com” o “autoscout24.es”, el GANVAM arroja unos precios de entre un 30% y un 60% más baratos. Y ¿Por qué se utiliza esta guía?

  1. Por inercia. Porque este portal salió hace mucho tiempo; antes que la mayoría de portales y se utiliza éste como referencia.
  2. Porque el precio que arroja es barato e interesa a los vendedores de vehículos, para así poder comprar coches baratos a la gente y revenerlos más caros, y a los peritos de aseguradoras y a las propias aseguradoras para pagar poco por un vehículo de ocasión al usuario. El portal es un argumento perfecto para “convencer” al usuario de que el valor propuesto es ese, y así lo acreditan con un sitio “oficial” que resulta mucho más convincente que no decir que has obtenido el precio a boleo. La cuestión es que con el sistema actual el usuario siempre acaba añadiendo dinero de su bolsillo cuando no debería ser así.

Ya se comentó en el pasado post que, para la obtención del valor venal de los vehículos en los casos de siniestro total, debería consultarse los portales públicos y sumarle el importe de los impuestos y resto de costes de transmisión del vehículo.

¿Qué debo hacer para cobrar lo que toca?

Lo primero es no aceptar el valor venal propuesto si es inferior al precio real de mercado del vehículo que deseamos comprar, junto con los costes de transferencia del vehículo y resto de gastos implícitos.

Según el convenio entre entidades aseguradoras de automóviles para la indemnización directa de daños materiales a vehículos y su sistema de compensación electrónica CICOS, el asegurador debe realizar una oferta motivada a su asegurado, con lo que debe acreditar de dónde se obtienen los valores propuestos para el pago del valor venal. En caso de no estar de acuerdo el usuario deberá recurrir a cualquiera de los cauces de reclamación del siniestro habilitados por la aseguradora o la administración.

 

 

0 Respuestas

Deja un comentario

Quieres unirte a la conversación?
Participa!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *