coche antiguo seguro todo riesgo no cubre todo

El seguro a “todo riesgo” del vehículo no lo cubre todo. Verdades y mentiras.

El otro día me levanté por la mañana y vi mi vehículo con los retrovisores rotos. Por la noche unos gamberros me los rompieron y me los dejaron colgando. Fui a la policía a denunciar el caso, y posteriormente di parte al seguro. Resulta que, aun teniendo el vehículo a todo riesgo, la compañía de seguros no me pagó los daños porque se trataba de unos actos vandálicos.

Resulta que mi “seguro a todo riesgo” excluye los actos de vandalismo. Si me hubieran robado los retrovisores me los hubieran pagado, pero como sólo los rompieron, el tema no “entraba”. Tras contactar con ClaimCenter me realizaron la reclamación que acabé cobrando pero, ¡vaya con mi seguro a todo riesgo!

La garantía de daños propios, a parte del SOA

¡Los seguros a todo riesgo no existen! Existen tres clases de coberturas en las pólizas de vehículo: Los daños a terceros, las coberturas complementarias y los daños propios.

En otra publicación ya hablamos de la cobertura de daños a terceros en los seguros de vehículos. Está lo que cubre el SOA (Seguro Obligatorio del Automóvil) más lo que cubre la RC Voluntaria, que básicamente es el SOA con los límites ampliados. Esta cobertura o garantía paga los daños que hacemos a otros en accidentes de circulación o tráfico, pero no los que sufrimos nosotros.

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Las coberturas complementarias, como son la asistencia en viaje, la defensa y reclamación jurídicas, la retirada de carnet, Gestión de multas, accidentes del conductor culpable,…

La cobertura de daños propios (comúnmente denominado todo riesgo) cubre nuestro vehículo en caso de accidente cuando somos culpables, ya sea en un accidente de circulación o en otras circunstancias como sería el caso de que sufriera un incendio, un robo o unos actos de vandalismo estando estacionado. Pero ¿cómo funciona concretamente la garantía de daños propios?

  1. Primero se asegura el vehículo entero, por lo que también quedará asegurado por el Consorcio de Compensación de Seguros (CCS) además que con tu aseguradora.
  2. La segunda parte son las garantías o tipos de accidentes cubiertos, donde hay dos grupos de garantías:
    • El grupo de garantías que cubre el CCS donde te pagarán los daños a tu vehículo para los llamados “riesgos extraordinarios” a los que dedicaremos un post.
    • Las garantías o coberturas de tu vehículo las aseguradoras las clasifican en:
      • Garantía o cobertura de lunas, que habitualmente cubren los cristales de los coches en caso de rotura o resquebrajamiento por cualquier circunstancia.
      • Garantía o cobertura de incendio, donde te pagan el coche en caso que se queme por cualquier circunstancia.
      • Garantía o cobertura de robo, donde habitualmente te pagan el coche entero o parte del mismo en caso de sustracción. Caso de retrovisores, ruedas, llantas, etcétera.
      • Garantía o cobertura de “a Todo Riesgo”, donde aquí acaban de completar el resto de riesgos, o tipos de accidentes pendientes de incluir, como son el hurto (sustracción sin fuerza ni violencia), las colisiones o rozaduras por nuestra culpa, los actos vandálicos, etcétera.
    • Cosas que algunas, o todas las aseguradoras no cubren:
      • Elementos distintos al vehículo como podrían ser una chaqueta quemada en un incendio, un portátil robado del interior del vehículo tras romper una ventana, etcétera.
      • Actos vandálicos. Algunas aseguradoras excluyen expresamente los actos vandálicos como sería que te rayen en vehículo, te rompan los retrovisores, etcétera.
      • Las averías mecánicas. Ojo que si circulando el cárter del coche colisiona contra una piedra de la calzada, luego sí que lo cubrirá.

Las franquicias. Respecto a la franquicia destinaremos un post especial a explicar lo que es.

Finalmente hay que tener muy en cuenta lo que firmamos, y en caso de duda o no estar de acuerdo, lo mejor es no firmar y no aceptar nada aunque ya te hayan cobrado el seguro por el banco. En el momento de pagar ya estás asegurado aunque no hayas firmado los documentos.

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El truco con la frase “a todo riesgo”. ¿Dónde está el “todo riesgo”?

Algunas aseguradoras juegan con las cláusulas que limitan los derechos del asegurado y te excluyen multitud de coberturas, por ejemplo, los actos vandálicos u otros tipos de accidentes y al usuario se le queda cara de “sorprendido” cuando se entera de la celada del seguro. Otras aseguradoras simplemente no la incluyen como clausula delimitativa de riesgo, y por tanto, estamos en el mismo caso.

No podemos hablar de seguro “a todo riesgo” ya que la frase presta a confusión, y para algunos aseguradores poco honestos es totalmente falso. Deberíamos hablar de seguro de “daños propios” y describir qué tipos de daños pagarán en caso de accidente y cuales no.

4 Respuestas
  1. Javier
    Javier Dice:

    Hola, tenia una duda, ¿el seguro a terceros quedaria eximido de pagar si se conduce con un calzado inadecuado?.
    Gracias.

    Responder
  2. Agustina Madrid Perez
    Agustina Madrid Perez Dice:

    Tengo el seguro a todo riesgo. Tenia el coche aparcado, al hacer la maniobra para salir, mi vehículo se quedó bloqueado, había agujereado el carter, había nevado y quedaba oculto la pieza que provocó la avería, en consecuencia el vehiculo perdio el aceite, cosa de la que no fui consciente hasta que se encendió la alarma correspondiente, consecuencia de dicho incidente: el motor hay que cambiarlo. La compañia aseguradora se niega a pagar, dice que hubo negligencia, que tenia que parar el coche inmediatamente, yo no entiendo de mecanica, atiendo las alarmas de mi vehiculo, obre en concuencia. Debo judicializar el asunto?

    Responder
    • ClaimCenter
      ClaimCenter Dice:

      Si fue un evento accidental cuya causa es externa, súbita, violenta, imprevisible y no te percataste, y no hubo conducta negligente por tu parte, entendiendo con ello que paraste inmediatamente tu vehículo en un sitio seguro tras producirse el evento y/o encenderse los chivatos, testigos luminosos, alarmas y/o mal funcionamiento del vehículo, en muy viable reclamarlo.
      Si por el contrario actuaste de manera negligente, siendo consciente de lo que sucedió, obviando el más básico de los sentidos de la prudencia, todos los avisos, chivatos y alarmas encendidos en rojo, con el coche sacando humo y funcionando mal para ver si llegabas al destino, luego la reclamación fracasará muy probablemente.

      Responder
    • ClaimCenter
      ClaimCenter Dice:

      A falta de analizar detenidamente su contrato y el accidente, fpero si es como usted dice que fue un suceso accidental, externo, súbito, violento, imprevisible y ajeno a su voluntad, en principio parece que el seguro lo debería pagar. Pero debería analizarse todo el conjunto (contrato de seguro y suceso) para emitir un dictamen fehaciente.

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