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¿Has sufrido un accidente con tu vehículo? ¡Búscate a un perito de autos urgente!

¿Estás seguro que entre el taller mecánico, la aseguradora y el perito de autos de ésta van a reparar correctamente tu vehículo? Si la factura de reparación la paga directamente la aseguradora al taller, ¿sabes quién es cliente? ¡Porque quien paga manda! ¿Estás seguro que el cliente eres tú? ¿O es la aseguradora?

Definiciones

Antes de nada vamos a definir tres palabras que utilizaremos en este post que según lo que establece el Diccionario de la Real Academia Española que son:

  • Engañar: Hacer creer a alguien que algo falso es verdadero.
  • Fraude: Acción contraria a la verdad y a la rectitud, que perjudica a la persona contra quien se comete.
  • Defraudar: Privar a alguien, con abuso de su confianza o con infidelidad a las obligaciones propias, de lo que le toca de derecho.
  • Estafar: Cometer alguno de los delitos que se caracterizan por el lucro como fin y el engaño o abuso de confianza como medio.

Cuando una aseguradora te envía o «recomienda» a un taller concreto, normalmente denominado «taller concertado», ten por cierto que cliente del taller es la aseguradora, no tú. Por lo tanto el taller hará lo que la aseguradora diga, que es quien le lleva el trabajo y paga.

Cuando eres tú quien lleva el vehículo al taller y pagas tú la factura, el cliente eres tú, no la aseguradora. Que también te quede clarísimo.

Cuando resulta que llevas el vehículo al taller que tú quieres pero resulta que existe un «concierto» o «acuerdo» entre ese taller escogido por ti y la aseguradora, hay serias dudas de quién es el cliente porque tú no sabes qué contiene ese acuerdo que te afecta directamente a ti. Hay un acuerdo entre taller y aseguradora sobre tu vehículo donde tú no pintas nada. Piensa que, como quien pagará la factura será directamente la aseguradora al taller, ya te avanzamos que el cliente será la aseguradora. Tú no.

Los intereses de cada uno

Ya sabes que todos nos movemos por interés, por tanto vamos a analizar el interés de cada uno de los implicados en la reparación de tu vehículo.

Primero tu interés: Lo que te interesa a ti como asegurado o perjudicado es que tu vehículo quede arreglado, como mínimo, como antes de haber sufrido el accidente independientemente del coste de la reparación. Que se haga como mínimo con las mismas calidades preexistentes.

El interés del taller: Al taller le interesa cobrar los máximo posible tanto de mano de obra como de materiales. Además le interesa que su coste de compra de recambios etcétera sea el mínimo. Le interesa tener el máximo de beneficios y esto se consigue con los máximos ingresos y el mínimo coste. ¡Hasta aquí el tema es lícito y legal! Pero hay talleres, que no todos, que si pueden «colar» más horas de las que tocan, cobrarte por recambios o pinturas de alta calidad u originales y luego ponértelos de baja calidad o de dudosa procedencia, o bien cobrarte por reparaciones o substituciones de cosas que luego no las hacen. Todo eso hará que su beneficio sea máximo defraudándote como usuario. Y del mismo modo que hay talleres muy honestos, hay otros que no lo son y como usuario te engañan y defraudan.

El interés de la aseguradora: Al igual que al taller, a la aseguradora le interesa tener el máximo de beneficios y eso se consigue, a parte de maximizar los ingresos, con unos costes contenidos. Estamos seguros que jamás habrás vivido la experiencia de que la aseguradora te llame por teléfono y te diga que a ver si abollas tu vehículo. Que hace muchos años que no has sufrido un accidente y tienen unas ganas locas de pagarte un siniestro. Que lances tu vehículo por el barranco así serán felices de poder pagarte una buena reparación. Porque con la publicidad que emiten parece que algunas aseguradoras te digan eso pero tranquilo que no funciona así. La realidad es que a ninguna aseguradora le gusta pagar accidentes. ¡A ninguna! Pero la diferencia entre las buenas y las malas aseguradoras es que unas, cuando se produce un accidente lo pagan todo correctamente y otras aseguradoras estafan al usuario con diferentes técnicas.

Una de las técnicas, con la complicidad de su taller concertado, es que no te reparen algunas cosas porque quedan escondidas a la vista y que el usuario no se percatará de ello. Para descubrirlo se debería desmontar el vehículo.

Otra de las técnicas es poner materiales que no eran como los de origen. Son de mucha inferior calidad (te dan «gato por liebre») o de desguace.

Otra técnica para defraudar al usuario es reparar cosas que deben substituirse. Te «venden» que es lo mismo y va a quedar igual, pero es un engaño. Algo reparado jamás queda como si fuera nuevo. Es imposible por mucho que quieran convencerte.

Si te das cuenta del engaño, el taller lo negará o dará la culpa a la aseguradora diciendo que le han obligado. Pero la culpa es de los dos. Uno no hace algo sin la complicidad del otro, a no ser que le pongan una pistola en la cabeza.

El interés del «perito» de la aseguradora. Los profesionales que acuden a los talleres por parte de las aseguradoras no son peritos ya que no actúan de acuerdo a lo que establece la Ley 20/2015. Es un técnico de daños de la aseguradora. Al «perito» lo paga la aseguradora, y éste hace lo que el seguro le dice. De hecho el perito de autos ni tan siquiera interactúa con el propietario del vehículo. Lo tramitan todo entre el perito, la aseguradora y el taller. El usuario no decide nada sobre su vehículo. De hecho y como usuario y propietario del vehículo ni tan solo te dan la factura de reparación ni el informe de daños del vehículo hecho por el seguro. Absolutamente nada. Como máximo y en casos de daños propios el taller le hace pagar la franquicia. ¿Dónde está la transparencia del taller con el usuario? ¿El usuario sabe qué le han hecho en su vehículo? ¿Donde está la transparencia del seguro o del perito «imparcial» o del taller con el propietario del vehículo? ¿El propietario del vehículo sabe lo que le han hecho en su vehículo, la garantía que tiene de la reparación o el alcance real de los daños?

La transparencia y la estafa

Obviamente no existe transparencia con el usuario. El taller o la aseguradora le podrán contar al usuario los relatos que sean, pero nadie le pasará las fotografías de preexistencia de los daños, ni facturas ni ningún documento de garantía ni el peritaje de la aseguradora. Nada. Obviamente si sale algún problema futuro, el usuario no tendrá ningún documento que acredite si el taller o el perito o la aseguradora tienen la responsabilidad de esa mala reparación. No habrá una trazabilidad para determinar la responsabilidad.

Obviamente hay muchas estafas perpetradas por esta terna de agentes (los talleres, las aseguradoras y los peritos). Insistimos que no todos los talleres, aseguradoras o peritos de autos son malos, pero hay bastantes que defraudan y siempre son los mismos.

Y si hay estafas en materiales, reparaciones u otras cosas hay de denunciar los hechos en un juzgado, pero precisarás de una prueba documental. De un peritaje.

¡Cómo neutralizar todo esto?

Para controlar que no te estafen ni te timen debes contratar tú a un «perito de autos». ¡Sí, tú! El usuario. Lo estás leyendo bien. Invertir dinero en un buen perito de manera urgente que tampoco te costará mucho dinero. Será para que tu perito de autos controle al taller, al seguro y al perito de la aseguradora. Controlarlos desde el principio. Que haga el seguimiento de la reparación.

Hay muchos peritos que pueden hacerte este trabajo de manera sencilla con la herramienta www.videoperitaje.com. Necesitas a un profesional que vele por tus intereses. Controle toda la reparación ejecutada por el taller. Que te informe si te están intentando estafar. Que no te pongan material paralelo no original. Pintura de baja calidad que al cabo de poco tiempo salta. Reparen cosas que deberían ser sustituidas. O dejen de reparar cosas que deben repararse. Que sea tu perito de autos, que es el experto, el que vele por tus intereses como usuario para que no te defrauden. Que se hagan bien las cosas. Porque si no lo contratas de un principio y no controlas nada, entre esa terna (perito, seguro y taller) es posible que te estafen a no ser que tengas una de las aseguradoras «buenas y serias», que para saber eso está www.rankiseguros.com.

Y ya sabes que dado el caso que te estafen, el Capítulo VI del Código Penal tipifica estos hechos y podrás actuar en consecuencia para que procesen según la Ley de Enjuiciamiento Criminal al taller, al perito de autos de aseguradora o al propio seguro que te hayan estafado o intentado hacerlo.

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